sábado, 15 de octubre de 2016

5 meses más un fin de semana

Creo que fue el tiempo que compartimos, y hoy coincide que es lo que llevo sin saber nada de ti. 
Debo decir que te has vuelto mucho más que un recuerdo, a veces parece que eres incluso una parte del día, algo así como comer, ver las noticias o la previsión del tiempo que nunca anuncia, así sea por error, que nos volveremos a ver. 
Bastó con poco más que un saludo y unas palabras mal entonadas, o era yo que iba con cervezas de más en las venas?; las mismas que hicieron que anduviera más de una hora buscándote (o buscándome?) y cuando llegué a casa, todo confundido, te seguí buscando, pero eran ya las 6 de la mañana, el sueño y las cervezas me vencieron. 
Fue curioso que todo empezara como empezó, por error, y la noche fue un seguido de conversaciones sin sentido y encuentros fortuitos. Luego, no supe más de ti, me quedé con tu nombre y un dolor de cabeza.
Ahora, que toda esta bella historia pasó, solo me queda el dolor de cabeza y una sonrisa cada vez que te pienso y es que en vez de estar triste por no volver a verte, tal y como lo muestra el parte meteorológico, sonrío por lo que viví contigo en una pequeña habitación. Las caídas, las cervezas, el humo de la sala de fumadores y el beso que a última hora nos dimos. Me dejaste una sonrisa y alguna idea un poco más loca de lo normal. Por lo anterior y todo lo demás que no sé cómo escribirlo, gracias. 
Por último y para despedirme, decirte que el otro día vi algo como: a lo mejor no eres para mi vida, pero te recordaré todo lo que me queda de ella. Inmediatamente te pensé, acepto que no somos compatibles -como si alguien en su sano juicio lo pudiese determinar- pero sé que lo que pasó ese fin de semana, lo recordarás: un día o dos, pero soy más partidario que lo recordarás por mucho tiempo. No dudes que yo lo haré. 

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