lunes, 9 de mayo de 2016

A pesar de todo

Solo le bastó cinco minutos para enredarme. Solo la saludé y creo que a partir de ahí el mundo empezó a girarme de una manera diferente. No sé si más rápido o empezó a girar alrededor de ella. El caso es que los días pasan sin mucho sentido cuando no le veo y es que cuando lo hago es una emoción inefable.
Hace días que no se nada de ella, ignoro si aun recuerda el beso que le dejé antes de partir la última vez que nos vimos. Yo, por mi parte -se puede notar- no lo he hecho. El otro día le hablé y parecía que tuviese prisa o simplemente quiso ignorarme -me gusta más pensar la primera- y desde entonces no se nada más. Hay gente que me dice que le vuelva a hablar y a lo mejor tienen razón y pregunto: "para qué?" a lo mejor ella prefiere dejar así, que lo que pasó entre nosotros esa noche fue eso, solo esa noche. Tal vez estoy armando un drama de algo cotidiano.
Esta historia tiene en común como muchas otras que aún a sabiendas de que iba a acabar antes de empezar decidí embarcarme en semejante montaña rusa de sensaciones siendo consciente de que al acabar -como cualquier montaña rusa- tendría que irme a casa. A ratos también me gusta comparar esta situación con esas atracciones de caída libre -que a ella tanto le gustan. Subir con vértigo, emoción, ansiedad, ganas de sentir más! llegas arriba y en cualquier momento caes, una vez empieza la caída ... qué hacer? ... Gritar/reir/disfrutar supongo. Cuando se llega abajo aún se siente la emoción pero ahora todo acabado tienes que marchar.

Aquí dejo una pequeña historia:

Una noche le esperas con gran emoción y a pesar de tardar más de lo normal... le sigues esperando... hace rato querías que llegase ese día (perdón por tanto esperar). Llega y la ves más hermosa de lo que recordabas. Cómo puede ser? No sé, no lo sabes, solo se puede aceptar y disfrutar de su compañía, al fin y al cabo no es solo esa sonrisa, esa mirada y su manera de andar lo que te gusta y que te trae pensándola hace ya varios días. Es también su forma de hablar, sus ideas, que a veces te cogen por sorpresa, es ese pasado que poco a poco vas encontrando y que por el hecho de ser tan poco frecuente para ti, te interesa aún más.
Empieza esa charla que llevas preparando desde que la esperas y dos frases después tienes que empezar a improvisar. Bueno, es de lo que mejor se te da, así que sigue adelante, solo espera que ella no note lo nervioso que estás. Sigue improvisando o hablando de cosas sin mucho sentido, o sea, no dejes que la conversación muera a pesar de esa canción que te ronda la cabeza "Enjoy the silence", no creo que sea el mejor momento. Sigue con el paseo o con el café -recuerda que no debes confiar en quien no lo beba- y que este último no se enfríe, no sabes si todos comparten tus gustos. Pasó la velada, muy emocionante e intensa y en la que pasaron muchas cosas de las cuales deberías aprender un poco, aprovecha ahora que piensas en frío para contextualizar mejor; al fin y al cabo en el momento todo te toma por sorpresa.
La idea de ella sigue siendo dispersa pero vas viendo algunas facetas que se repiten y te ayudan a entenderla mejor, aún así queda mucho por descubrir por tanto le piensas seriamente unos minutos -cinco, diez o más! - para ver que se te ha escapado y de tanto pensarla se te dibuja una sonrisa, acéptalo.
Ahora que no estás a su lado y sabes del futuro tan incierto, un reencuentro se antoja difícil en las páginas de ese libro que unos llaman destino, de todas maneras guardas una esperanza, al fin y al cabo es lindo pensarla y creer que le podrás volver a ver y compartir ideas que en la última conversación quedaron inconclusas. Has visto como el destino se ha puesto de tu lado un par de veces en el pasado cuando contabas con que todo estaba perdido, a lo mejor este te vuelve a sonreír y te ayuda una última vez, pero haz todo lo que esté a tu alcance para suceda.
Acaso te preguntas a veces: Cómo pasó? Y sabes que no tienes una respuesta, solamente llegaste a ese lugar tan falto de sentimientos como lo es un edificio financiero. Pasó lo que tenía que pasar y ahora mírate, buscando canciones que lleven su nombre y de momento solo tienen en común una parte del título.

Salud!

Nota: Disculpen que hable en segunda persona, pero me facilita porque es una manera de contármelo.