martes, 12 de mayo de 2015

Suerte es lo que a uno no le toca padecer - Polonia (II)

Primero aclarar porque esta entrada lleva como nombre Polonia II. Resulta, que estando en Cracovia visité el campo de concentración, trabajo y exterminio de Auschwitz y a mi manera de ver, esta excursión le merecía algo especial, por lo que significa para mi. Está mucho tiempo después (como casi todas), porque he querido reflexionar y pensar detenidamente cada palabra y asegurarme que lo que escribo es lo que pienso y quiero decir. Ah! También tengo que decir que el título lo robé de uno de los mejores (si no el mejor) libros que me he leído hasta el momento: El hombre en busca del sentido - Viktor Frank; bueno, después de tanta aclaración y rodeos, aquí voy:

He intentado de muchas maneras hacer un escrito digno para lo que fue mi visita a Auschwitz y veo que no se que quiero decir. En los documentales ya se explica con imágenes y vídeos lo ocurrido. Además, quien soy yo para hablar de eso? Alguien que, hasta donde se, nadie de su familia vivió de cerca algo relacionado con la segunda guerra mundial y menos algo relacionado con los campos de concentración.
Solo soy un aficionado que se dedica a ver documentales de manera repetida y que a pesar de oír una y otra vez la misma historia siempre se pregunta: Cómo pasó? Por qué? Estoy convencido, sin temor a equivocarme, que en lo que me queda de vida no encontraré respuestas a estas preguntas.

Un minibus me recogió, en el único día de mi estada en Polonia en el cual el sol no brilló, en este bus seguimos recogiendo los demás integrantes que resultaron ser familias hospedadas en hoteles de cierta calidad, en contra del humilde hostal donde yo me quedaba. Llegamos a Aushcwitz y lo primero que advierto, es una cantidad muy grande de buses, minibuses, carros privados y algún que otro bus público que llega hasta allí. Me bajo y me informan que el tour en español va después de el que va en inglés... empieza en unos 20'... me siento y a esperar. Empieza mi tour, nos dan unos audífonos con los que se nos facilitaba escuchar lo que la guía iba diciendo. Entre explicaciones, caminar, nombres de jefes nazis, de las S.S y demás caigo en cuenta lo siguiente:
Delante de nosotros, el tour es en inglés y detrás en francés. Yo no se mucho de francés pero algo entiendo y afortunadamente, si que mi conocimiento de inglés me permitía entender lo que decían los guías. Resulta que los tres discursos eran exactamente los mismos, me sentí como en una clase de grabadora que solo se dedica a repetir y repetir. Nos llevan a los lugares que quieren que veamos, transmiten lo que deben decir y de manera rápida, así,  que si te entretienes pierdes al grupo y acabas en otro grupo, o a lo mejor te pierdes.

Terminó mi tour con visita al campo de Auschwitz II, donde pudimos entrar en uno de los barracones donde nos explicaron más cosas y, coincidencia o no, empezó a llover justo en el lugar en el que estaba a cielo abierto. Se me mojó el único saco que llevaba y sentía como también me acababa de enfriar el alma de pensar e intentar imaginar lo que allí hace apenas unas décadas ocurría.
Mi visita había terminado, no acabé de quedar satisfecho y le atribuyo esto a las expectativas tan grandes que tenía de esta visita, hace tiempo que quería ir. No se que esperaba, no fue suficiente, pero me bastó.

Que si recomiendo ir? Por supuesto, no me arrepiento ni un segundo.

Un saludo.

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