domingo, 22 de marzo de 2015

Una de Barcelona.

El otro día, uno de eso días sin ton ni son, fui a un museo. Fui al museo de los inventos de Barcelona cerca del Palau de la Generalitat. No sé si llegué por error o coincidencia, pero llegué. El caso es que entré a ver que tal, seguro que algo aprendería.
Empecé por el baño y resulta que al empezar a utilizar se proyecta un vídeo que recuerda tirar de la cadena. Si, en este salen tres señores, primero se burlan del tamaño de tu miembro viril y después con gestos te dicen que recuerdes de vaciar. Al principio, puede sonar chistoso, pero: y si el implacable tiempo nos deteriora mentalmente y ese vídeo se convierte no en algo que se ve en un museo, si no en algo cotidiano?
Fui al piso de abajo a ver que más encontraba. Había una parte de la exposición dedicada a los niños, para que aporten ideas y así. Que gran imaginación que tienen y que gran razón tienen. Un protector de zapatos para que no se dañen los zapatos al jugar con una pelota. Había también una especie de... no se cómo explicarlo...  especie de soporte que sostiene una jarra que solo se debe inclinar para servir y no tener que hacer fuerza para levantar. Otros inventos que me gustaría resaltar; Tapa de olla con palas para revolver, trapeadora (fregona) con micrófono, cojines cuadrados, peines que rocían agua, entre otros. Algunos útiles, otros son mas entretenimiento.
Mas adelante había una especie de cubo amarillo trasparentoso, curioso me acerqué. A lo mejor cumple el objetivo, el medio, en mi opinión es muy desagradable. El cubo este se debe poner camino la cocina porque resulta que es un cubo de grasa, la idea es hacernos pensar dos veces antes de ir a picar algo de comer. Eh! El cubo es lo suficientemente grande como para enserio replantear el pasar por pits a repostar. 
Casi acabando encuentro la "useless machine" si, es muy useless. Debo confesar que la hice funcionar un rato.
Finalmente llegué a una pantalla táctil que da papas. De cierta manera gratis. Funciona así: Uno pide unas papas y vez de pagar con plata, pues se paga con "el sudor de la frente", el caso es que se debe pedalear en una bici estática que hay enfrente el equivalente en calorías que contiene el paquete de papas. Lo vi como un "el que peca y reza, empata". Solo que aquí primero se reza, después se peca.
Escogí unas de "al punto de sal" y me gaste unos  minutos ahí pedaleando duramente. Al final las conseguí... ufff... si que se necesita mucho para unas papas.

Supongo que me debo despedir con un: Salud!

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