viernes, 20 de febrero de 2015

Copenhague - Kobenhavn

En lo que quedaba de verano y justo una semana antes de presentar mi TFG mi hermana vino a visitarnos aprovechando que iba a un congreso a Copenhague. Así que mis padres me dijeron: "Vaya con ella." Yo: "Perfecto. Toda una semana con mi hermana!".
El viaje hasta la capital danesa no tuvo ningún retraso a destacar. Entre buscar la salida del aeropuerto y el tren que nos llevara hasta la estación central, no hubo ningún problema, a diferencia de otros viajes (si se ha leído las otras entradas o ha viajado conmigo se entenderá). Es más llegamos al hotel a la hora que habíamos previsto.
Decidimos alquilar un par de bicicletas en el hotel (error, carísimo!) e ir a dar una vuelta en bicicleta para conocer un poco la ciudad. Creo que ya eran como las 5 o así porque empezaba a ser oscuro.

Entre una cosa y la otra llegamos a la playa y decidimos volver al hotel, Oh si!... volver al hotel... creo que en algún momento los dos nos perdimos o decidimos hacer una vuelta un poco más larga quien sabe por qué. Pero es que el camino de vuelta se hizo larguísimo.
En la mañana como mi hermana se iba temprano al congreso, pues le acompañé a desayunar y después yo me iría a seguir dando una vuelta en la bicicleta. Entre el buffet libre y un cafecito, desayunamos y nos despedimos.
Empecé a dar una vuelta en bicicleta por la ciudad... Cristiania, el centro, la Sirenita y entre pedalear y pedalear me cansé. Entre a una panadería y pedí algo de repostería típica danesa y me dieron "un ojo enfermo". Si, enfermo. Además había de dos sabores: El enfermo por virus que era como morado y el enfermo por bacteria que era como color crema. Me comí el de virus.
Allí pregunté donde estaba y me dijeron: En donde estamos no sale en el mapa que tienes... QUÉ!? Me había salido del mapa turístico. Vaya sorpresa.
Total, empecé a volver, ir al centro a lo turístico, llegué al jardín botánico y en el que me quedé un rato paseando, la verdad ha sido uno de los que más me ha gustado.

Al otro día decidí ir a Cristiania, es destino y parada obligatoria. Por lo que me habían dicho, la gente de allí considera que está en otro país diferente a Dinamarca. Aun así manejan la corona danesa y tienen todos los servicios como cualquier otro danés, pero parece ser que no pagan impuestos y fumar marihuana es legal. Esto me creo la falsa idea que al llegar allí la gente a lo mejor sería más hippie-flower y serían amables. Resulta ser que no lo eran, la gente, si les querías hablar no te prestaban atención, los que vendían cosas eran totalmente antipáticos, la gente en la calle mira mal e incluso de manera intimidatoria. Después de recorrer Cristiania volví a entrar en la UE.

Visité una iglesia con una torre con muchas escaleras desde donde se podía tener unas buenas vistas de la capital danesa y del mar Báltico. 

Por último, no se puede decir que se visitó Copenhague si no se va al Tivoli y no se pasó por enfrente del mejor (y más caro) restaurante del mundo, pero como la economía no me da para el segundo, prefiero hacerle promoción a Tivoli. Segundo parque de atracciones de Dinamarca y algo así como que de Europa y casi del mundo (en algún dato seguro que me equivoco). Tivoli fue uno de los mejores momentos del viaje. Me lo pasé con mi hermana allá, al final para eso viajaba y vaya risas nos echamos en una montaña rusa. 

Salud!

martes, 3 de febrero de 2015

Already one year.


Yes, it has been already one year since I started to write this blogg. Here I wanted to share some of my experiences while I was participating on the Erasmus programm in Hungary. Now that the day of the first aniversary is close, I look some pictures, found in my (dis)order stuff I bought there, remember some things; I cant help but laugh and feel nostalgic at the same time.
Doing a list would be very long, I'll just mention a few: Instant, train heading Gödöllö and not falling asleep, 500Hft Gyros and of course, waking up every day a look through the window these image.

Its has been already one yar since I got on that plane full of hopes and fears, doubts and convictions and more thoughts. Today when I think what I did and stop making, more convince I become in what I said once before regarding Hungary, now it means more for me more that just a country. It's an experience hardly to forget, I know it changed me in anyway, it opened and at the same time closed me door and I dont have more comparisons so I leave it here.

This is one of those anniversary that cause me great emotions but sure that are more those that makes me smile rather feeling nostalgic.

Ya vamos para un año.

Así es, hace un año aproximadamente que empecé a escribir este blogg en el cual quise compartir algunas de mis experiencias mientras participaba en el programa de intercambio Erasmus en Hungría. Ahora que se acerca la fecha del aniversario miro fotos, encuentro en mi (des)orden cosas que allí compré, recuerdo alguna que otra anécdota; no puedo evitar reír y sentir nostalgia al mismo tiempo.
Hacer una lista sería muy largo, así que solo quiero mencionar algunas cosas: Instant, el tren hacia Gödöllö y no quedarme dormido, los Gyros a 500 Hft y como no, despertarme cada día ver a través de la ventana de mi habitación esta imagen.

Ya pasó un año desde que me subí en ese avión lleno de expectativas y miedos, dudas y convencimientos y más cosas. Hoy, cuando pienso en lo que hice y deje de hacer me convenzo más en aquello que en alguna entrada ya dije respecto a que Hungría para mi ahora significa ahora mucho más que un país. Es una experiencia que difícilmente olvidaré, se que me cambió de alguna manera u otra, me abrió y a la vez me cerró puertas y no me salen más comparaciones así que aquí lo dejo.

Es un aniversario de esos que me provocan grandes emociones pero seguro de que son de aquellas que me hacen más sonreír que sentir nostálgico.