martes, 15 de julio de 2014

Polonia (I) - Cracovia

Una amiga una día me dijo: "Buah Andreu es que l'altre dia volia llegir una de les entrades i al veure lo llarga que era pfff... hauries de fer-ne mès pero curtetas" - Marina Tallo. Así que pues bueno le haré caso especialmente en estas entradas ya que a pesar que está todo dicho de Polonia, pues yo aún quiero decir algo más.

Primera parada: Cracovia.

Después de un viaje de 7 h y 30 minutos por fin llego. Era la 1:30 pm y lo primero que noto es que la primavera había llegado a esa ciudad, no solo por las flores si no por el implacable sol que me quemaba hasta las ideas. Tenía que apurar un poco el paso ya que un tour empezaba a las 3:30 y al tener los días contados, tenía que aprovechar el tiempo al máximo. Me dirijo, no sin algún que otro problema de orientación, al hostal. Al llegar devoro unas papas y un jugo, pregunto a la recepcionista por la plaza central y me dirijo hacia allí.

20 minutos después empiezo el tour, del cual fechas y nombres que la guía iba mencionando, mientras yo asentaba con la cabeza, lastimosamente recuerdo un par; sin embargo recuerdo lugares y sus historias, como el trompetista, el cuchillo del edificio del mercado, el balcón donde se asomó Juan Pablo II, el dragón, etc... Una vez acabado este tour, me perdí un poco mientras buscaba algún lugar para comer. Como empezó a llover decidí entrar en el primer lugar que vi, no me quejaré ya que la comida estaba muy buena. Una vez con la barriga llena y el corazón contento seguí caminando por el centro de la ciudad, de repente veo un punto de información turística y entre preguntar y preguntar, acabe reservando ida a Auschwitz para el día siguiente.
Luego, en la noche fui a otro tour, en el que además de oír historias de terror de la ciudad, conocí un brasilero con el que después me iría a ver un partido de la semifinal de la champions, al acabarse este nos despedimos y me fui a dormir. El día siguiente era importante para mi.

Una vez volví de Auschwitz al cual le dedicaré una entrada aparte, fui al hostal a descansar un poco y a comer. Más tarde me dirigí al centro y me dispuse a buscar los edificios que me hacían falta de la ciudad, tales como la fábrica de Oscar Schindler, una farmacia que quedó intacta después de la guerra, iglesias y plazas. Solo después de hacer muchos kilometros los pude encontrar, con ello hacerles una foto y leer que decía el mapa. Una vez hecho todo esto, decidí volver al centro a ver el otro partido de la semifinal de la champions e ir a dormir, al otro día a eso del medio día se iba mi bus para Varsovia. 










Volví al bar de la noche anterior, le pregunté a un chico que si la silla estaba ocupada, me dice: "Go ahead, no problem", así me siento y a ver el partido. En el entretiempo me pregunta: Eres español?. Yo: Vivo allá, pero soy de Colombia.  El : Hombre! que más? Mi esposa es de allá!. Con un acento que no dejaba lugar a duda que era verdad. Pues resulta que el chico, que no resulto ser tan chico, si no que era un señor de 30 y pico de años era francés, casado con una colombiana que había conocido en Barcelona y ya llevaban varios años juntos. La debe conocer hace tanto que hasta expresiones colombianas usaba! Que gracia oirlo decir: Hey compadre!. Total, al final me acabó invitando a una birra porque "La empresa paga". Una vez se acabó el partido nos despedimos y pues bueno, ahí se acabó mi estadía en Cracovia.

P.D:  Mientras caminaba por el río de Cracovia (Vitsula) vi algo flotando y no era precisamente un barco o una barca. Era un cerdo. Si un cerdo en un río, si alguien conoce la historia y la quiere compartir, bienvenido sea!



No hay comentarios:

Publicar un comentario