sábado, 15 de octubre de 2016

5 meses más un fin de semana

Creo que fue el tiempo que compartimos, y hoy coincide que es lo que llevo sin saber nada de ti. 
Debo decir que te has vuelto mucho más que un recuerdo, a veces parece que eres incluso una parte del día, algo así como comer, ver las noticias o la previsión del tiempo que nunca anuncia, así sea por error, que nos volveremos a ver. 
Bastó con poco más que un saludo y unas palabras mal entonadas, o era yo que iba con cervezas de más en las venas?; las mismas que hicieron que anduviera más de una hora buscándote (o buscándome?) y cuando llegué a casa, todo confundido, te seguí buscando, pero eran ya las 6 de la mañana, el sueño y las cervezas me vencieron. 
Fue curioso que todo empezara como empezó, por error, y la noche fue un seguido de conversaciones sin sentido y encuentros fortuitos. Luego, no supe más de ti, me quedé con tu nombre y un dolor de cabeza.
Ahora, que toda esta bella historia pasó, solo me queda el dolor de cabeza y una sonrisa cada vez que te pienso y es que en vez de estar triste por no volver a verte, tal y como lo muestra el parte meteorológico, sonrío por lo que viví contigo en una pequeña habitación. Las caídas, las cervezas, el humo de la sala de fumadores y el beso que a última hora nos dimos. Me dejaste una sonrisa y alguna idea un poco más loca de lo normal. Por lo anterior y todo lo demás que no sé cómo escribirlo, gracias. 
Por último y para despedirme, decirte que el otro día vi algo como: a lo mejor no eres para mi vida, pero te recordaré todo lo que me queda de ella. Inmediatamente te pensé, acepto que no somos compatibles -como si alguien en su sano juicio lo pudiese determinar- pero sé que lo que pasó ese fin de semana, lo recordarás: un día o dos, pero soy más partidario que lo recordarás por mucho tiempo. No dudes que yo lo haré. 

martes, 13 de septiembre de 2016

Eskerrik asko Donostia

A veces creo que si en el cielo hay una ciudad, se debe parecer a San Sebastián. Esta increíble ciudad a orillas del cantábrico me cautivó cuando la visité por primera vez en 2010. Hace un par de semanas la volví a visitar (ya llevo unas 5 veces) y sigo encantado. No me decido en que es lo que más me gusta. Pueden ser sus playas -Ondarreta, de la concha y Zurriola-, el monte Urgull con sus muchos caminos; o a lo mejor sus deliciosos pinchos y la manera como sirven el txakoli -para que rompa la burbuja- o las calles del casco antiguo. Sea lo que sea, San Sebastián es espectacular.



Playa de la Concha

La vez pasada que fuí, más no la última, entre pinchos y txakoli, visité el museo de San Telmo (patrono de los marineros), en el cual hay una exposición permanente muy recomendada acerca de la historia de la ciudad y de la cultura vasca en general. En esta visita no puede faltar admirar "los lienzos de Sert" a los que vale la pena dedicarles un rato para detallarlos. Por otra parte, de manera más contemporánea, se proyecta un video que muestra los desafíos de nuestra sociedad, este invita a hacer una reflexión alrededor de temas como el encaje de la sociedad vasca en Europa, la multiculturalidad, el medio ambiente y la igualdad de género.

La verdad es que cada vez que visito San Sebastian me gusta más, e insisto, no sé qué es lo que tanto me gusta. A lo mejor es una suma de una gran cantidad de elementos que hacen que crea que si en el cielo hay una ciudad, se parezca a ella.

Auditorio Kursaal donde entre muchos eventos se celebra el festival de cine de la ciudad

Agur y Eskerrik asko!


lunes, 9 de mayo de 2016

A pesar de todo

Solo le bastó cinco minutos para enredarme. Solo la saludé y creo que a partir de ahí el mundo empezó a girarme de una manera diferente. No sé si más rápido o empezó a girar alrededor de ella. El caso es que los días pasan sin mucho sentido cuando no le veo y es que cuando lo hago es una emoción inefable.
Hace días que no se nada de ella, ignoro si aun recuerda el beso que le dejé antes de partir la última vez que nos vimos. Yo, por mi parte -se puede notar- no lo he hecho. El otro día le hablé y parecía que tuviese prisa o simplemente quiso ignorarme -me gusta más pensar la primera- y desde entonces no se nada más. Hay gente que me dice que le vuelva a hablar y a lo mejor tienen razón y pregunto: "para qué?" a lo mejor ella prefiere dejar así, que lo que pasó entre nosotros esa noche fue eso, solo esa noche. Tal vez estoy armando un drama de algo cotidiano.
Esta historia tiene en común como muchas otras que aún a sabiendas de que iba a acabar antes de empezar decidí embarcarme en semejante montaña rusa de sensaciones siendo consciente de que al acabar -como cualquier montaña rusa- tendría que irme a casa. A ratos también me gusta comparar esta situación con esas atracciones de caída libre -que a ella tanto le gustan. Subir con vértigo, emoción, ansiedad, ganas de sentir más! llegas arriba y en cualquier momento caes, una vez empieza la caída ... qué hacer? ... Gritar/reir/disfrutar supongo. Cuando se llega abajo aún se siente la emoción pero ahora todo acabado tienes que marchar.

Aquí dejo una pequeña historia:

Una noche le esperas con gran emoción y a pesar de tardar más de lo normal... le sigues esperando... hace rato querías que llegase ese día (perdón por tanto esperar). Llega y la ves más hermosa de lo que recordabas. Cómo puede ser? No sé, no lo sabes, solo se puede aceptar y disfrutar de su compañía, al fin y al cabo no es solo esa sonrisa, esa mirada y su manera de andar lo que te gusta y que te trae pensándola hace ya varios días. Es también su forma de hablar, sus ideas, que a veces te cogen por sorpresa, es ese pasado que poco a poco vas encontrando y que por el hecho de ser tan poco frecuente para ti, te interesa aún más.
Empieza esa charla que llevas preparando desde que la esperas y dos frases después tienes que empezar a improvisar. Bueno, es de lo que mejor se te da, así que sigue adelante, solo espera que ella no note lo nervioso que estás. Sigue improvisando o hablando de cosas sin mucho sentido, o sea, no dejes que la conversación muera a pesar de esa canción que te ronda la cabeza "Enjoy the silence", no creo que sea el mejor momento. Sigue con el paseo o con el café -recuerda que no debes confiar en quien no lo beba- y que este último no se enfríe, no sabes si todos comparten tus gustos. Pasó la velada, muy emocionante e intensa y en la que pasaron muchas cosas de las cuales deberías aprender un poco, aprovecha ahora que piensas en frío para contextualizar mejor; al fin y al cabo en el momento todo te toma por sorpresa.
La idea de ella sigue siendo dispersa pero vas viendo algunas facetas que se repiten y te ayudan a entenderla mejor, aún así queda mucho por descubrir por tanto le piensas seriamente unos minutos -cinco, diez o más! - para ver que se te ha escapado y de tanto pensarla se te dibuja una sonrisa, acéptalo.
Ahora que no estás a su lado y sabes del futuro tan incierto, un reencuentro se antoja difícil en las páginas de ese libro que unos llaman destino, de todas maneras guardas una esperanza, al fin y al cabo es lindo pensarla y creer que le podrás volver a ver y compartir ideas que en la última conversación quedaron inconclusas. Has visto como el destino se ha puesto de tu lado un par de veces en el pasado cuando contabas con que todo estaba perdido, a lo mejor este te vuelve a sonreír y te ayuda una última vez, pero haz todo lo que esté a tu alcance para suceda.
Acaso te preguntas a veces: Cómo pasó? Y sabes que no tienes una respuesta, solamente llegaste a ese lugar tan falto de sentimientos como lo es un edificio financiero. Pasó lo que tenía que pasar y ahora mírate, buscando canciones que lleven su nombre y de momento solo tienen en común una parte del título.

Salud!

Nota: Disculpen que hable en segunda persona, pero me facilita porque es una manera de contármelo.

viernes, 8 de abril de 2016

Utrecht y La Haya

En mi visita a Amsterdam -por allá en enero del 2015- pude visitar Utrecht y La Haya. La segunda ya la había visitado con mis padres tiempo atrás.

A los dos llegué en tren desde la estación central de Amsterdam, no recuerdo cuanto tiempo es hasta allá puesto que me quedé dormido y por suerte desperté justo a tiempo. Lastimosamente cuando visite La Haya, llovía, pero pude visitar ese museo que con mis padres no pude: El Museo de Escher. Es espectacular, muchas obras de este genio, obviamente muy bien explicado y su respectiva tienda al final. Lo visité como parte de una visita obligada, mi madre tenía muchas ganas de ir, fui en su nombre y traté de disfrutar al máximo.

La Mezquita de Córdoba

No recuerdo el nombre, solo recuerdo que en mi casa había una copia de este y otros.

Esta ciudad tiene muchos más encantos además de su importancia por el hecho de albergar la casa del gobierno nederlandés e instituciones de tanto nombre como la corte internacional. En este sector además se encuentran todas las casas/embajadas y como es de esperar, es muy lindo, organizado y súper bien cuidado. No faltaría más, pagando los impuestos que se pagan.
Lastimosamente los demás recuerdos están nublados por una densa lluvia y un frío que me caló hasta los huesos pero que pude combatir con una pasta deliciosa, ahora no recuerdo el nombre del restaurante. 

El caso es que al otro día, visité Utrecht. Una razón es básicamente atlética puesto que de allí es mi atleta favorita: Daffne Schippers. Esperaba que paseando por las calles me la pudiese encontrar, nunca se sabe. Lastimosamente no pasó, revisando twitter en esos días justamente vi como ella viajaba a las islas Canarias a entrenar. Bueno... así pues, visitando la ciudad comí unas papas a la francesa deliciosas, que con el frío que hacía y esas papitas todas calienticas reconfortaban todo;  visité la torre del campanario de la catedral desde donde las vistas eran bastante lindas de la ciudad, o al menos lo que se alcanzaba a ver. Luego mirando el mapa me dediqué a recorrer las calles encontrando algún que otro rincón interesante, no pude visitar casi nada porque era lunes y todo estaba cerrado.

Salud!






sábado, 19 de marzo de 2016

A ti, inconfundible.

"La palabra que te di cuando juré escribirte una canción" (Sabina), solo que en mi caso es un triste post de un blogg.

Así pues, te digo a ti que me llevas por el mal camino, que te llevo dentro de mi o acaso en la piel?
a ti, que después de 5 minutos de estar juntos, pierdo noción de las reglas de la sociedad que he ido poco a poco aprendiendo y tratando de interiorizar. A ti, que apenas te toco me alteras y que cuando te pruebo lentamente siento como la perdición se apodera de mi. A ti, en ese cuerpo tan perfecto con curvas y brillante. A ti, con ese sabor que al día siguiente al levantarme aun conservo, especial cuando la noche anterior ha sido de exceso; que cuando te pegas a mi ropa esta queda impregnada de tu olor. A ti, que me vienes bien a cualquier hora, aunque en la mañana esté mal visto.

Gracias por mostrarme esa senda de la perdición, que se empieza a marcar a mitad de tu cuerpo, gracias por recordarme esa parte de la vida que a ratos olvido y que contigo a ratos recuerdo. Gracias por hacerme perder la noción del tiempo cuando paso horas junto a ti, gracias por acompañarme en muchos momentos, por el afán que tengo de ti en los días de calor -aunque en los nublados también.

Creo que queda poco más a decir, por tanto quiero acabar diciendo que cuando te rozo es espectacular, cuando te llevo en mano es mejor y cuando por fin con mis labios te toco es... extraordinario.

A ti maldita botella de cerveza! Gracias! 

Salud!

martes, 1 de marzo de 2016

San Petersburgo

El Hermitage
Esta entrada es un poco especial ya que el viaje esta vez no era solo, esta vez iba con  mi familia. Yo me adelanté un par de días a llegar a San Petersburgo. La primera noche tuve la suerte de encontrarme con una amiga, Svetlana; a quién había conocido en Tango Safari un par de semanas atrás, y digo la suerte porque ella me sacó a dar una vuelta por la ciudad y a bailar tango (aún tengo mucho que aprender).
Gracias a ese tour que me hizo, al otro día cuando llegaron mis padres y mi hermana, la ubicación fue mucho más fácil y les pude explicar algunas cosas que me habían contado.
Fortaleza de San Pedro y San Pablo
Iglesia del salvador sobre la sangre derramada
El Hermitage de noche

Esta ciudad tiene mucha historia e importancia a sus espaldas, su exnombre ya es una evidencia de ello, Leningrado, donde inició la revolución de octubre. Visitamos en nuestra estancia lo que las guías dicen que es mandado: El Hermitage, La Fortaleza de San Pedro/Pablo, figuras ecuestres, la iglesa del salvador sobre la sangre derramada, Nievsky prospekt, incluso pudimos hacer una visita a Peterhof y cómo no! El metro!. Nos faltó por visitar (más no por ver: la catedral (la que se parece a la de san pablo del Vaticano) por eso se que algún día volveremos. De todo lo que vimos que puedo decir? Im-presionante. Uno ha oído nombrar gente como: Mendedyev, Tschaikovsky, Dostovievsky, entre otros, pero eso parece hace mucho tiempo y que la Rusia más reciente es la comunista. Nada más lejos de la realidad. Tuve que reconocer mi gran ignorancia.
Visitamos el museo de historia natural, por mi insistencia y afán de ver el mamút encontrado, los que me conocen saben que soy un entusiasta de los animales. También pudimos ir al monumento de la victoria o resistencia. El punto donde el ejercito rojo aguanto el asedio nazi y como todo lo comunista, es inmenso!.
En la sala Malaquita del Hermitag


Uno de los murales del metro


Con el mamut!

Fuentes de Peterhof

Una ducha en Peterhof

En Peterhof

San Petersburgo, es una ciudad bastante interesante, a mi personalmente, un aficionado -más no conocedor- de historia y que tengo algún gusto por el arte, me encantó. Además que el clima ayudó, pleno agosto y pues no hizo mucho calor pero tampoco era para helarse. En esta ciudad aprendí lo que eran las noches blancas y me sorprendí y a la vez emocioné de poder disfrutar del tango en Rusia. 



Me dejo muchos detalles de la visita, pero la idea tampoco es extenderme mucho, así que lo dejo por ahora.

Salud!

Berlin du bist so wunderbar - II

Siguiendo con mis vivencias en Berlín, he de destacar como (buen) atleta mi visita al estadio olímpico. Símbolo de varios sucesos importantes y que el orden cronológico me lleva a mencionarlos de la siguiente manera:
- Juegos Olímpicos de '36: Con Jesse Owens como gran protagonista (para mi), es más, existe una sala con su nombre.
 Un atleta estadounidense, negro, va y gana 4 medallas de oro frente a Adolf Hitler en pleno auge del partido Nazi. En el tour del estadio me contaron (o eso me pareció oír) que Hitler en algún momento de su vida dijo: "Después de los blancos, la mejor raza es la negra" No he podido encontrar referencia a esto.
Las afueras del estadio.



- Final del mundial de fútbol del 2006 (entre otros partidos).
- Mundiales de atletismo del 2009: Con el 9.58 y 19.19 de Usain Bolt, confirmando su gran actuación de los Olímpicos del 2008. Lo que hizo y deshizo Bolt en ese mundial es algo que de momento (6 años después) sigue intacto y lejos de que alguien se le acerque y deslumbre tanto. Fueron dos hechos que hicieron del atletismo un deporte más grande.





-Final de la Champions un par de semanas antes de mi visita entre el Barcelona  y la Juventus: Aun se conservaba algo de la decoración de ese día.
Luego de la visita al estadio, hice un poco de turismo con una familia de Costa Ricenses que conocí (un tío y sus sobrinos). Visitamos la East Side Gallery, Alexanderplatz y subimos a lo alto de la torre de televisión (o es acaso radio?). Fue bastante agradable poder acabar de compartir un día con gente tan buena, así se hace menos pesado el día y se aprende mucho más! Gracias.


Uno de los murales de la East Side Gallery.
El Tiergarten desde lo alto de la torre, 300 y pico de metros.